La semana en la que València ha sido la capital mundial de la pólvora llegó anoche a su fin. El XX International Symposium on Fireworks se despidió el viernes 16 de octubre con el espectáculo de clausura de Pirotecnia Igual en el Paseo de la Alameda, frente al Palau de les Arts Reina Sofía, y con un balance de récord: más de 500 participantes de 42 países, según el balance municipal, en la edición más numerosa de las dos décadas de historia del encuentro.

La alcaldesa, María José Catalá, participó en la última sesión de unas jornadas profesionales que se han celebrado del 12 al 16 de octubre y que han convertido la ciudad en epicentro del sector. La propia Catalá clausuró la cita y destacó que las actividades abiertas a la ciudadanía —en el Jardín del Túria y el Paseo de la Alameda— han unido la pirotecnia a la música, "la tercera lengua oficial de la ciudad", dijo.

El colofón lo puso el disparo de las 22:30 horas en la Alameda, con el Palau de les Arts como telón de fondo. Un final a la altura de una semana que empezó con contratiempos —la suspensión del espectáculo inaugural en la plaza del Ayuntamiento por la "inacción" de la Delegación del Gobierno, según AEPIRO— pero que se ha cerrado con los cielos de la ciudad iluminados por fuegos artificiales, un correfoc, una despertà y el espectáculo de drones de la firma estadounidense VERGE AERO.

València recupera así el testigo de un certamen que ya acogió en 2003, cuando se celebró su séptima edición. Dos décadas después, la capital del Turia vuelve a demostrar por qué el calendario internacional de la pirotecnia la tiene marcada en rojo: con 500 expertos de 42 países y una última noche de pólvora frente a Les Arts, el XX Simposio deja el listón alto para la próxima edición.

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Nota: artículo elaborado por IA.